Por: Dra. Bertha Laura
Salinas Ruiz
Gineco-obstetra
Directora General de
Hospital Cemain
Cuando una pareja espera la llegada de un bebé, se enfrenta a un gasto
médico que puede planear con meses de anticipación, lo cual a diferencia de las
urgencias médicas le permite analizar las opciones.
Si es beneficiario de un sistema de salud y tiene la opción de acudir al
IMSS, PEMEX, o ISSSTE, y la hospitalización en el servicio médico privado
significa una erogación de mas de 4 meses del ingreso familiar y no tiene
ningún ahorro en previsión podemos decir que el gasto va a significar un desequilibrio
económico para la familia, que además se enfrentará a múltiples gastos extra
del nuevo miembro de la familia, como medicamentos, ropa, pañales, muebles,
etc.
Los hospitales del sector público tienen una frecuencia de
complicaciones baja y ofrecen seguridad al poseer las instalaciones adecuadas
para el manejo de complicaciones (terapia intensiva para adultos y neonatos).
En estas ocasiones resulta atractivo sobretodo en aras de la comodidad
el acudir a servicios de maternidad económicos pero que no cuentan con el
personal o las instalaciones adecuadas para su seguridad. Si este es su caso la
mejor opción es acudir a las instituciones públicas.
El sector de la población que no esta afiliado, revisará su economía y
si esta lo permite, podrá optar por un servicio médico privado, en caso
contrario la SSA por medio del Seguro Popular constituye una buena alternativa.
Cada vez es mayor la población que efectúa un ahorro en previsión de
este feliz acontecimiento y obviamente pensará detenidamente antes de tomar una
decisión, el primer punto a escoger son los médicos para la atención
obstétrica, deberá ser un Ginecólogo certificado, auxiliado por un
Anestesiólogo y un Pediatra.
Un medico general podría atender un parto Totalmente Normal, sin
embargo en los últimos 30 minutos del evento pueden surgir complicaciones:
sufrimiento fetal, sangrado, prolapso de cordón; que ameriten la inmediata
acción de un grupo de especialistas, igualmente importantes son las
instalaciones hospitalarias: que cubran los aspectos de seguridad en
tecnología, por ejemplo: contar con varios quirófanos equipados con el mínimo
que marca la Norma Oficial Mexicana, monitor, maquina de anestesia, ventilador,
etc. Las normas de manejo de higiene en cunero, quirófano, habitaciones son
otro factor de gran importancia, su medico podrá aconsejarle cuales hospitales
cumplen con estos parámetros.
Cuando analice los costos a que se va a enfrentar solicite la cotización
del paquete hospitalario el cual puede ser básicamente de tres tipos:
a) Cubre los tres aspectos: 1.- Servicios hospitalarios (cuarto, quirófano
o sala de expulsión, cunero), 2.- Medicamentos (pueden ser todos o bien tener
un cuadro básico en cuyo caso deberá considerar un 10% extra por alguna
necesidad que no sea cubierta por esta lista de medicamentos) 3.- Honorarios
médicos del equipo Ginecólogo, Pediatra
y Anestesiólogo. Los paquetes que ofrecen cubrir todo en el tiempo pactado
seguramente van a cubrir necesidades especiales como terapia intensiva,
ventilador neonatal, interconsultas con otros especialistas, lo cual le dará más
protección contra imprevistos.
b) Solo cubre los dos primeros: 1.-
Servicios del hospital y 2.- medicamentos. Compare entre las distintas opciones
los tiempos y el tipo de habitación, y las listas de medicamentos incluidas,
pregunte a su Ginecólogo si no lo localiza en el momento del nacimiento a que
otro especialista puede llamar y si este segundo equipo respetará la cotización
que le están presentando.
c) Solo cubre los gastos de hospital: Pregunte a su medico cuanto gastará
aproximadamente en medicamentos, ya que este reglón puede ser mayor en caso de
una cesárea. Y sobre todo infórmese con alguien de confianza que se haya
atendido bajo esas condiciones para corroborar los gastos efectuados.
Otro punto importante es la forma de pago
que usted debe de tener bien clara, ya que el inicio de trabajo de parto puede
ser en un momento difícil para acceder a los servicios bancarios. Pregunte si
aceptan cheques o tarjeta de crédito y si pagar con estos medios implica algún
costo extra.
Pregunte por las opciones de crédito que le
ofrece el hospital que ha seleccionado. Es una buena opción cuando no se tiene
liquidez pero si capacidad de pago a seis o doce meses.
La mayoría de los planes le ofrecen un
descuento si hace un prepago o si tiene alguna membresía, sea previsor y esto
le dará una mejor opción de servicios de acuerdo al nivel que usted acceda.